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PUERTO DE BÉJAR

 

PLANO PUERTO DE BEJAR

SITUACIÓN

El municipio de Puerto de Béjar se sitúa al sur de la provincia de Salamanca, en el límite de la provincia de Salamanca con Cáceres.
    Dista 80 km de la capital provincial y 10 km de la villa de Béjar, capital del partido judicial al que pertenece.

    Su posición geográfica es la siguiente:
    - Latitud   40º 21' Norte.
    - Longitud   2º 09' Oeste.
    - Altitud media 875 metros.

    El término municipal, de 10,4 km² de superficie, responde a la siguiente delimitación:

    - Al Norte: términos de Cantagallo y Peñacaballera
              (provincia de Salamanca).
    - Al Sur:    términos de La Garganta y Baños de Montemayor
              (provincia de Cáceres).
    - Al Este:   términos de Candelario (Salamanca) y La
              Garganta ( Cáceres).
    - Al Oeste: término de Peñacaballera (provincia de
              Salamanca

HISTORIA :
 

 

EVOLUCIÓN HISTÓRICA Principal

    Ante la escasez de datos en la historia de nuestra tierra y del pueblo, en esta sección se detallan algunos trazos históricos que han acontecido sobre ellas y que, de alguna manera han afectado a Puerto de Béjar.

    Los orígenes y evolución histórica de Puerto de Béjar están íntimamente ligados a los de su comarca natural: la Sierra de Béjar, Puerto de Béjar, el Condado de Montemayor.

Durante las épocas romana y visigótica, perteneció a la circunscripción de la Tierra de Salamanca, con la que se comunicaba a través de la “Vía ab Emerita Augusta (Mérida) a Artúrica (Astorga)” o Calzada de la Plata, caminos que Roma construye y planifica en Hispania (una de las provincias de tan vasto imperio). Es la tercera "parada" desde SALMANTICA (Salamanca) y la "sexta" desde EMERITA (Mérida). Las "mansiones" o "lugares de parada y fonda" desde la actual Mérida hasta Astorga eran, en tiempos de la dominación romana:

- EMERITA AUGUSTA: Mérida.
- SOPORES: Casas de D. Antonio.
- CASTRA CAECILIA: Cáceres.
- TURMULOS: En el Tajo, situación antigua del puente de Alconetar.
- RUSTICIANA: Entre Galisteo y Holguera.
- CAPARRA: Ciudad importante en el itinerario entre Oliva y Guijo de Granadilla, carretera actual de Villar a el 
              Pantano de Gabriel y Galán (existiendo un arco y restos arqueológicos que confirman su pasado).
- CAELIONICO o CAECILIVIOVICO. En Puerto de Béjar, al sitio de Entrecarreras.
- LIPPOS: En Valverde de Valdelacasa.
- SENTICE: Próximo a Frades o a Pedrosillo de los Aires.
- SALMANTICE: En Salamanca, en Peña Celestina, cerca de la puerta de San Pablo.
- SABARIA: En el límite de Salamanca y Zamora, entre el Cubo y Mayalde.
- OCELO DURI: En Zamora, junto al río Duero.
- VICO AQUARIAO: Junto al río Esla, cerca de Costrotorofe.
- BIGECO: En Benavente.
- BEDUNIA: En la Bañeza o cercanías.
- ASTURICA AUGUSTA: En Astorga.

Estas eran las "guías turísticas"  de Roma ( itinerario de Antonio, como documento conocido de la red de caminos en Hispania), en la que constaba Puerto de Béjar, así como en los planos militares del Imperio. La primera y principal razón del Camino de la Plata era la de facilitar la comunicación con Mérida, desde los puntos más importantes del territorio romano. Además era una ciudad muy importante como asentamiento para los soldados, ya que Roma no quería guerreros en sus proximidades.

Algunos historiadores sitúan en su término municipal la Ciudad de CECILIOVICO, que se dirigía a Béjar (camino de las Lindes, calle del mismo nombre, calle Cañada,, Bodeguillas, Santa Bárbara, Cantagallo, El Rosal ...). CECILIOVICO pasó por nuestras tierras, de acuerdo con las crónicas romanas al referirse a Lusitania, como provincia del imperio, que comprendía no sólo Portugal, sino las provincias españolas del oeste y próximas a la Calzada. 

    Así mismo, durante los siglos I, II y III a.c. y I, II y III d.c., nos visitaron otros conocidos personajes: Viriato, Escipión, Julio César y los Emperadores  Augusto, Trajano, Adriano, Marco Aurelio y Teodosio, así como el general romano Sartorio y otros generales, algunos procónsules, escritores, obispos y clérigos, que en la historia romana constan. En el siglo III y de acuerdo a todo lo que han escrito los diferentes autores sobre este asunto, basan el inicio de sus disertaciones en el llamado "Itinerario de Antonio"; esta fuente, relaciona las distintas "mansio" que jalonaban la Calzada, existiendo unanimidad en fijar CAELIONICCO, Ad Lippos, Sentice y Salmantice dentro de los límites de la actual provincia salmantina. Se localizó  la última de ellas en la ciudad de Salamanca, mientras que, las otras tres, se ubicarían en las inmediaciones de Puerto de Béjar, en Valverde de Valdelacasa y en el término de Pedrosillo de los Aires. El padre Agustino César Morán, padre también de la arqueología salmantina, en su "Reseña histórico-artística de la provincia de Salamanca" (Universidad de Salamanca - Acta Salmanticensis, 1.946, pags. 175), es el primero en localizar CAELIONICCO  dentro del término municipal de Puerto de Béjar, contando con unos medios muy precarios de estudio. 

    J.M. Roldán Hervás, una de las máximas autoridades en el tema, escribe en su documentado y extenso estudio "Iter ab Emeritam Asturicam. El camino de la Plata" (Universidad de Salamanca, 1.971, pags. 90,91):

    "... después de frecuentes visitas al lugar, con la ayuda de la foto aérea y con relación a las distancias que ofrecen los miliarios y las mansiones anterior y posterior, las millas se cumplen en la finca de la Vega, en el límite de términos entre Puerto de Béjar y Peñacaballera ...".
En el capítulo IV de Obras de Fábrica, dice Roldán Hervás:
"Puente de la Magdalena, sobre el río Cuerpo de Hombre"

Se encuentra sobre el río Cuerpo de Hombre, una vez pasada la "mansio" Caelionicco, tras una pendiente muy acusada de tres kilómetros y en el trayecto más completo que se conoce de toda la calzada. Sin embargo, el puente, que sigue siendo utilizado, ha sufrido muchas reparaciones que lo han desfigurado. Actualmente, consta de tres arcos, dos grandes y un tercero más pequeño en la margen izquierda".

En el capítulo V de esta misma obra de Roldán Hervás y bajo el título "Reconstrucción de la Calzada", dice:

"...la descripción del desarrollo de la calzada... de Salamanca hasta la verdadera cabeza de la ruta, Mérida..."
"... gira hasta ponerse en dirección sur para entrar por el puente de la Magdalena sobre el río Cuerpo de Hombre."


Unos metros antes a la izquierda ha quedado el miliario CXXXIIII en el centro del corral de una casa a la orilla del río.

Atravesado el puente, sube la calzada en pendiente muy pronunciada por los terrenos de las Cuadrillas, los Linarejos y la Vega, hasta unirse a la carretera N-630 Gijón-Sevilla, en un tramo de 4 kms... El paisaje a su izquierda se hunde en el valle que  forma el arroyo de los Horcajuelos, verdeante y húmedo y más lejos se cierra con el collado Franco... Por la derecha, en cambio, el camino está pegado por completo a la ladera de los Linarejos... Una vez bordeada por el este y sur, la falda del cerro, la calzada, por terreno menos abrupto, marcha por la Vega... Justamente aquí en la Vega, está la "mansio" de Caelionicco, en la subida a Puerto de Béjar..."

En el Capítulo VI "Otros caminos en relación con la calzada", P. Morán dice:

"De CAELIONICCO A BEJAR, parte de la "mansio" Caelonicco que coloca en Entrecarreras, hacia la derecha un camino que marcha hacia el este por Puerto de Béjar (camino de Las Lindes). Se conservan en el pueblo miliarios de la calzada de La Plata. Después de atravesar el Puerto, continúa por Bodeguillas, junto a la ermita de Santa Bárbara a Cantagallo y confundiéndose con la carretera llega al Ventorro del Rosal y, de aquí, a la Puerta del Pico, por donde penetra en Béjar". 

    Aunque el permanente documento histórico que ofrecen los restos de la Calzada Romana (el firme, piedras marginales, alcantarillado, guardacantones, miliarios y la más que probable localización de la "mansio" CAELIONICCO, dentro del término municipal), dejan fuera de toda duda la existencia de un núcleo poblacional dentro del municipio de Puerto de Béjar; su antigüedad, puede ser aún mayor en la sospecha (mantenida por algunos autores), de la existencia anterior de un Castro Vetón, en el que posteriormente se asentó la "mansio" citada.

    La perfecta administración romana y, sus sólidas obras públicas, así como los monumentos que se conservan a pesar del tiempo transcurrido, durante los cuatro siglos de duración de paz romana, puede pensarse en una vida tranquila y pacífica, con una fuerte implantación del cristianismo en el territorio hispano, latinidad e iniciación de una cultura que los tiempos no han hecho desaparecer.

    Se pueden dividir los diez siglos de la época medieval, en periodos significativos, en los que muchos invasores, conquistadores o reconquistadores, han conocido nuestra tierra.

    La Edad Media es la parte cronológica de la Historia que abarca desde el año 476 d.c. (año en el que es depuesto el emperador romano de Occidente, Rómulo Augústulo), hasta el año 1.492 (la Toma de Granada por los Reyes Católicos y el Descubrimiento de América). La comunicación del Noroeste con el Sur de España, fue durante siglos, a través de la Calzada Romana, posteriormente llamada, Lindón, Cañada Guinea, Camino Real y Camino de la Plata o Vía de la Plata, es decir, la vía de Mérida a Astorga, que los romanos trazan y construyen y por medio de los ramales o caminos accesorios a ella, además de rutas más al Oeste y por el actual Portugal, demasiado extremas y menos sólidas. Pasando el puente de "La Malena", existía otro a Béjar, así como a Plasencia, en la proximidades a Cáparra y, hacia Galicia y Asturias desde Astorga y, desde Mérida a Sevilla, entre otros. Puerto de Béjar se encuentra en la mitad del trayecto Norte-Sur por el Oeste de la península, con lo que ha significado un paso casi obligado en todas rutas, así como en las diferentes contiendas durante la historia que hayan transcurrido por este trayecto.

    En el siglo V, con la invasión de los pueblos bárbaros, concretamente los Vándalos, recorren el Oeste y Sur de la Península, para proseguir hacia África . Todavía estaba vigente el imperio romano, aunque ya en suma decadencia. 

    Posteriormente fue el pueblo Visigodo el que, poco a poco y con o sin el consentimiento de Roma, se instalan en Hispania y es en tiempo de Alarico (años 484-507 d.c.), cuando se asientan en Castilla la Vieja, donde ya se establecen más próximos a nuestro lugar.

    En el siglo VI, se inicia una constante lucha  por el poder real e interno de Hispania de los invasores con los católicos. La población hispano-romana permanece en la mayoría de los territorios invadidos, conservando administración y costumbres, en general, sobre todo, fuera de los núcleos importantes de población; es decir, en zonas como la nuestra, por ejemplo. Nuestros antepasados verían pasar todo tipo de partidas guerreras, tanto de nuevos guerreros de vestimentas más o menos rudas a las clásicas formaciones de las legiones romanas. Es posible que Leovigildo, verdadero fundador de la monarquía hispano-visigoda (reina entre los años 568 - 586), empeñado en la unificación de Hispania, así como su lucha religiosa con los católicos y contra su hijo, San Hermenegildo, que gobernaba la Bética y Lusitania, pasaran por nuestra Calzada. Mirón, un caudillo suevo, acudiría desde Galicia en ayuda de San Hermenegildo, que estaba en Sevilla. La ciudad de Mérida, fue un punto de conflicto en estas luchas, de importancia.

    En el siglo VII, en nuestra cercana Béjar, se establece un núcleo de visigodos y judíos; estos últimos, tendrán mucha importancia e influencia en la zona.

    Siglos VIII, IX, X  y XI. Desde los años 672-680 , la monarquía visigoda entra en una franca y gran decadencia hasta el punto de que el último rey godo, Don Rodrigo, a través de  sus familiares, que eran nobles y gobernantes de este monarca, entraron en contacto con un pueblo procedente del norte de África, permitiendo que invadiera la península en el año 711. Esto supone, la instauración de la ocupación musulmana en nuestro país. en el año 714, el caudillo árabe Muza, derrota definitivamente a Don Rodrigo. El caudillo viene de Zaragoza y llega hasta Oviedo, regresando posteriormente al Sur con seguridad por la Calzada Romana, pasando por nuestras tierras. El rey Don Rodrigo, es derrotado en la batalla del río Guadalete, de la cuál consigue huir con vida y, antes de morir, pasó por Puerto de Béjar. Así mismo, en dicha batalla, salvaron la vida Pelayo, Aldefonso (posteriormente Alfonso I) y muchos godos, guareciéndose todos ellos en la Cordillera Central. Aquí se reorganizaron y en el año 712, marchan hacia la ciudad de Toledo, contra el caudillo árabe Tariq, el cuál, pide ayuda a Muza, que vino en abril del 712 con Olván y 18.000 hombres escogidos y con la decisión de exterminar a Rodrigo, que tenía su base de operaciones en la Sierra de Francia. En Julio del año 713, Tariq sale hacia Tiétar y Arroyo campo, donde se reúne con Muza. Ambos caudillos bajan a través del puente de Alcántara, entrando en nuestras tierras algunos árabes enviados desde Navaconcejo, a través de la Calzada Romana. En Béjar se instaló una colonia militar árabe, con su alcazaba, como punto fronterizo. Quizás, Puerto de Béjar fuera avanzadilla o defensa del puerto, dada su situación orográfica.

    Para nuestro interés zonal, es de suponer que los pocos habitantes originarios cristianos y visigodos que quedaban tras la invasión musulmana, o los que regresaran de las montañas y el asentamiento de los nuevos residentes beréberes, conviviesen semi-pacíficamente moros y cristianos a lo largo del siglo VIII, siglo IX e inicios del X. La Calzada Romana y su caminos accesorios, servirían de aproximación y tránsito entre Béjar, Hervás y Plasencia.

    Así serían las cosas hasta entrado ya el siglo X, cuando a partir del año 929, en el que Abderramán III adopta el título de Califa, el poderío del Imperio Islámico en España (que durará hasta el año 1002, con la muerte del caudillo árabe Almanzor), convierte a la Península Ibérica en territorio musulmán, salvo alguna zona norteña, bien mediante ocupación material o vasallaje de los reinos y condados cristianos. Almanzor, es el caudillo y gobernador del califato durante el reinado de Hisham II (años 976 a 1009), que fue la época de mayor esplendor, hasta su muerte en el año 1002 en la batalla de Catalañazor.

    Ya en siglo XI, con el inicio de la Reconquista se inicia el declive del imperio árabe, destacando la figura de Alfonso VI que toma la ciudad de Toledo (con lo que se recupera la capital visigoda), así como todos los territorios comprendidos entre el Duero y el Tajo, recuperando las tierras usurpadas. Este rey junto con Fernando I continuarían hacia el sur por nuestros caminos, tomando Badajoz en el año 1057, la incursión en Sevilla y la posterior conquista de Coria (1077), con lo cuál, supone el defintivo asentamiento, de nuevo, del cristianismo en nuestras tierras.

    Es en la reconquista cuando comienzan a configurarse las entidades administrativas y de población. En el tiempo de Alfonso IX se inició la tercera etapa de repoblación de la “Extremadura”. En el año 1230, toda la sierra está repoblada, como también la “Allende sierra”, que hasta la fundación de los Concejos de Coria y Plasencia, y de sus obispados, fue una prolongación natural y legal de la tierra de Salamanca.

    La aparición de los señoríos laicos de los Transtamara otorgó a Béjar la categoría de Villa con su Cavildo y su Fuero, convirtiendo su territorio, en el que se incluía Puerto de Béjar, en el Cavildo de Béjar, dependiente de Alfoz de Ávila y por tanto del Reino de Castilla.

    En el siglo XVIII  la nueva estructuración administrativa de los Borbones, que con escasas modificaciones perdura hasta nuestros días, transformó el partido de Béjar, dividiéndolo en cuatro cuartos. Puerto de Béjar debió de pertenecer al cuarto de Abajo, cuya parte Sur (Baños de Montemayor, La Garganta y Hervás) pasó a formar parte de la provincia de Cáceres. Durante este siglo y con fecha 21 de mayo de 1.812, en plena Guerra de la Independencia y teniendo en cuenta la tradición oral que ha ido pasando de generación en generación, acontece un hecho vivido en el pueblo con motivo de la llegado de la tropa napoleónica, en su camino hacia el asedio de la vecina Béjar y que está perfectamente documentado en el Libro Becerro de la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción, en los folios 99 - 100, donde se narra el botín exigido a la comunidad de Puerto de Béjar, exigiendo el invasor la suma de 14.000 reales, bajo la pena de someterlo al pasto de las llamas. Los vecinos se apresuraron a reunir la suma reclamada, con lo que muchos de ellos se desprenden de los recuerdos, en algunos casos muy preciados, sin llegar a alcanzar la suma exigida, hecho que condujo al estallido de las llamas. El pueblo recaba en la lámpara de plata que colgaba de la iglesia y se solicita al buen sacerdote de aquél entonces Fray Matías Picado, que actuaba como Cura Ecónomo del municipio, que se entregue ésta para acabar de completar el pago del tributo impuesto. Así pues, algunas calles de nuestro pueblo como la calle Quemada, como reza hoy en sus rótulos es testigo mudo de aquél sacrificio de sus vecinos para con el invasor francés. Según se constata en el Archivo Parroquial, una vez ganada la paz y consolidada la calma, el pueblo decide recompensar el gesto, cediendo a la Iglesia un terreno municipal, poblado de castaños, al sitio de "Llano Sornero" y de unos 1.176 m2 de extensión, al cuál se le llamó desde entonces "La Lámpara". En el año 1.848, Puerto de Béjar contaba con unos 125 vecinos aproximadamente.

COSTUMBRES Y TRADICIONES:

    CERDITO GIFLAS MATANZAS:

            En los meses típicos del frío invierno se juntaban los miembros de las familias para realizar la denominada "Matanza del cerdo" que consiste en: 
Socarrar o quemar al animal, después de muerto, con helechos secos que lo cubren, para que se tueste y  desaparezcan los pelos del cerdo. 
Despedazamiento. A continuación se descuartiza el cerdo para el aprovechamiento de todas sus partes. 
  Se pican las carnes para la elaboración de productos como el típico chorizo, salchichón y morcillas. El jamón, lomo y jeta son sazonados enteros. Este gran número de productos se consumían durante todo el año. 
  PROMESA DE ÁNIMAS:

    Consistía en recorrer de noche durante un determinado tiempo todas las calles del pueblo, rezando y sin cambiar palabra con nadie, al mismo tiempo que se tocaba una pequeña esquila y se alumbraba con un farol.
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    LAS CANDELAS

    El día 2 de febrero se celebran las Candelas con el sorteo de un roscón entre las personas que se apuntaban  pagando ciertas cantidades de dinero a las jóvenes que mostraban dicho roscón por las calles del pueblo.

    LAS ALMONEDAS

    En las fiestas más importantes: San Antonio, San Sebastián, San Juan y  El Cristo había una costumbre llamada las Almonedas que consistía en la elaboración de seis bandejas de dulces distintos, hechos por el mayordomo, y otros objetos ofrecidos por los vecinos, para realizar una subasta con el fin de sacar dinero para hacer  las fiestas. 
  
 

 

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